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viernes, 3 de enero de 2020

En el jardín: balance de un año productivo.


Terminó un año intenso, complicado en algunos aspectos, pero de mucho trabajo para mí. 
El jardín, como siempre, ocupa un lugar muy importante de mi tiempo y en mi cabeza también. Es mi laboratorio, acá pruebo plantas, combinaciones, diseños, y también, disfruto, cosecho, enseño, comparto, y me divierto investigando nuevas plantas, de semillas traídas de por ahí, algunas regaladas, algunas compradas, algunas compartidas. 
De eso se trata para mí la jardinería. 


Algunos lugares del jardín se consolidan, como los canteros delante de la casa con el borde plantado por buxus que hice hace algunos años de gajo y ya forman una pared. 


Los jazmines de leche que florecen con intensidad en el mes de noviembre, han pasado a ser una parte fundamental del jardín. Sus columnas verdes sostienen el invierno orgullosamente y en la primavera se lucen con sus flores. 

La casita en donde doy mis clases, luminosa por dentro, y casi mimetizada con el jardín por fuera. Este año con las espuelas caballero que germinaron solas bajo las acacias, para confusión de mis alumnos a quienes no paro de decir que son de pleno sol.....en fin.


Los agapantos, rústicos y nobles, alivianados por las Salvia 'African Sky', y algunas espuelas de caballero y gauras.


Una Molucella laevis (campanilla de irlanda) que se sembró sola en algún huequito que encontró y que fue tan útil para armar unos lindos arreglos para el curso y bastantes más también. 




Pero, como todo en la vida y sobre todo la naturaleza, hacia final de primavera, va llegando el tiempo de poda y acondicionamiento de los canteros para que pasen el verano y se preparen para el otoño. 
Se van las espuelas cuando ya terminaron de florecer, al igual que otras anuales de primavera, y vamos podando otras herbáceas perennes que también florecieron y lo volverán a hacer de forma más prolija en los meses siguientes.

Las salvias x sylvestris son muy generosas y floríferas, pero necesitan de la poda inmediata a la floración para seguir floreciendo. 


Acá van las varas secas a guardarse en un lugar seco y fresco, para terminar de secarse y luego separar las semillas. Siempre identificando la caja o sobre en donde se guarden. 


En el jardin experimental de flores, algunas situaciones fuera de control, otras muy bienvenidas. Las salvias floreciendo a pleno con algunas escabiosas atrevidas que germinan por cualquier lado. 


Este año que pasó pude conocer gente maravillosa y divertida, alumnos, compañeros de viaje, todos reunidos por una misma pasión: la jardinería.  
A Pedro Schmekal lo conocí en un viaje a Bariloche por trabajo. Qué persona genial divertida y con un gran conocimiento en el cultivo de bulbos. Nos divertimos y aprendimos mucho en una corta visita a su cultivo en la Península de San Pedro. 


Variedades de narcisos, tulipanes, jacintos, y un montón moñas creciendo en lo de Pedro, 

Cleomes y Visnagas creciendo en la pradera  de Flor, en Pilar, Provincia de Buenos Aires. 
Sigo y seguiré aprendiendo de praderas, de gente que experimenta, como mi amiga Flor Valls, con semillas de autóctonas y otras  exóticas, buscando la mejor combinación, pero no solo estética, sino de buena convivencia con el menor mantenimiento posible. 


También veo cada día que a veces lo simple puede resultar interesante, como este grupo de Achiras rojas (Canna indica), creciendo en un entorno muy verde, mostrando como el verde y rojo complementarios en el círculo cromático, forman excelentes combinaciones.   


Gracias a unas semillas regaladas por mi amiga Angela Copello, descubrí las zanahorias ornamentales ( Daucus carota 'Purple Kisses'), ideales para el florero y también para las praderas o canteros. 

Daucus carota 'Purple Kisses'.

Las amapolas hacen lo que quieren un mi jardín, cuando empiezan a germinar, nunca sé de qué color o forma saldrán, ya que tengo muchas especies diferentes. Y de repente, me encuentro con lindas sorpresas. 

Las centaureas (flores anuales de primavera) hoy están casi limitadas a la pradera, allá pueden crecer por donde quieran. Llegaron por plantines regalados por Federico Sanchez, y otros que sembré yo. 



Y así terminó el año, y ya arranca el nuevo, con más proyectos, semillas y plantas que probar, espacios para diseñar, clases para dar, plantas para compartir..... 
Y también una importante sorpresa, que pronto les voy a compartir. 

FELIZ AÑO NUEVO

sábado, 9 de marzo de 2019

Praderas: un nuevo aprendizaje.



Queen Elizabeth Olympic Park, Londres.
Viajar es lindo, muy lindo, espectacular digamos. 
Y ni que hablar cuando tenemos la oportunidad de ir a la cuna de la jardinería y del paisajismo (al menos de occidente), visitar jardines increíbles y ver además lo que pasa hoy en el tema, es decir la vanguardia. 
Hablo de Inglaterra por si no se dieron cuenta. 
Todo muy bien hasta ahí. El gran problema es que uno vuelve y quiere replicar lo que ha visto, aunque sea en una pequeña proporción, en el propio jardín.  


Sector de pradera en el jardín de Tom Stuart Smith.
Entonces, se abre un nuevo horizonte, un nuevo proyecto y nos lanzamos de lleno a la aventura. Con un montón de desaciertos, errores, bah. Pero de eso se trata la jardinería, aprender de la experiencia, de la prueba y el error. Y lo bueno es poder hacerlo en el propio jardín (que inconveniente sería practicar con un cliente!), e ir haciendo camino al andar, y por sobre todas las cosas, divertirse. 

Los Aster lilas dan su segunda floración y los cosmos naranjas (segunda generación del verano) también arrancan a florecer. Todo un poco desordenado, pero al menos con color.
Voy a empezar por el final para no desalentarlos. Esta foto es de hace unos días, es mi primer año de mi segundo intento de pradera. Es decir, el primer año me fue muy mal. Pero muy mal. Digamos  que me pasó lo mismo que cuando uno hace una receta medio de memoria o a ojo, y cuando sale mal va a mirar  el libro a ver qué falló. Bueno, algo parecido me pasó en mi primer intento. 

Tratando de definir la pradera y luego de haber leído y visto un poco, yo diría que se trata en parte (y para resumir), de un estilo de plantación (o siembra más bien) tal como lo proponen James Hitchmough y Nigel Dunnet (esta capos de los cuales tenemos bastante que aprender). 
Hay un montón de cosas positivas que implica una pradera: ecología, atracción de vida silvestre (sobre todo en las ciudades), baja de contaminación debido al NO corte de pasto en areas grandes y otros beneficios extras, etc. etc..
Pero, (siempre hay un pero o letra chica), este esquema tan hermoso que puede verse al ALGUNOS momentos del año, no es para todos, ni para cualquier lugar.  Es muy común ver una foto, imagen, etc y querer replicarla (y lo peor, creer que lo vamos a lograr así nomás). Pues lamento decirles que por algo estos personajes son los número 1. Simplemente porque no improvisan para nada, todo lo contrario, están hace 30 años estudiando en la universidad de Sheffield las comunidades de plantas, como crecen, el sustrato ideal, la convivencia de unas con otras, etc etc, etc. 
Pero (de nuevo el pero), nada es imposible, y lo importante es ver, leer, experimentar, aprender. Poder hacer nuestra propia receta, que será seguramente a base de errores. 
Si pudiera mencionar a alguien que tiene bastante andado en el tema en nuestro país, diría que esa persona es Nicolás Mulcahy, que en su campo en 9 de Julio y con sus jardines de mariposas, está hace tiempo experimentando bastante con las praderas. 

A continuación les muestro algunos de los pasos del primer año y del segundo (todavía en curso). 

El primer año , después de eliminar la gramilla lo más posible, esparcimos sobre el suelo una capita de cama de caballo, ya que notamos que estaba decapado, arcilloso y compacto. 
1º Error:  querer mejorar el suelo, mediante el agregado de materia orgánica, cuando lo recomendable es que el suelo sea lo más pobre posible. 

2º Error: sembré además de mis semillas de flores, una mezcla de trébol rojo, y otras gramíneas de pasturas para el campo, que se devoraron las flores.  
3º Error : no desyuyar. El desmalezado es fundamental los primeros años para ayudar a las plantas menos agresivas a establecerse, y no morir en el intento.  
No tengo fotos de la pradera en la primavera y verano pasado, entre la sequía y los errores antes mencionados, el panorama no era para nada alentador.  Mejor dar vuelta la página.  


Segundo intento, invierno 2018. 
Después de eliminar durante el verano, los tréboles y demás parientes, y de leer algunos capítulos Sowing Beauty, el libro de James Hitchmough, empezamos de nuevo.  Agregamos una capa de 10 cm de arena que funciona como bloqueador de posibles semillas que hubieran quedado en el suelo, y como empobrecedor del suelo. 
Lo que no sabíamos era que la arena del corralón era de río, con lo cual hacia fin de primavera nos encontramos con infinidad de árboles (casuarinas, eucaliptos, etc.) y otras yerbas germinando (igual, que el ánimo no decaiga, por favor). La buena noticia es que al tener tanta arena, desyuyar es muy fácil, y además uno puede estar arrodillado y nunca se ensucia. Es casi como estar jugando en el arenero....!  

Cubierta con arena la superficie destinada a la nueva pradera, plantamos unos frutales y trazamos una grilla (en el papel y luego replanteada en el terreno) para definir sectores, para tener una idea al menos, de dónde estábamos parados.  

Algunos plantines los hice en almácigo con semillas traídas de afuera (como ser estos Dianthus carthosianorum), otras plantas como ser los aster y achilleas, salieron de división de mata de los canteros  y muchas salieron de semillas sembradas al voleo en los espacios libres. El resto, fue (y sigue siendo) el trabajo de la naturaleza. 

Por suerte conté con la ayuda de mis alumnas, que se animaron a colaborar, y plantaron obedientemente siguiendo las instrucciones.

Primavera 2018. Mejora el panorama en relación al año anterior, pero sale de todo. Lindo y no tanto. Vamos viendo. ...

Lo interesante de contar con este "gran arenero" , es que tengo una enorme superficie para probar semillas nuevas, como ser esta Scabiosa 'Oxford Blue'. Cuando la vi floreciendo casi me desmayo. 

O las Echinaceas purpureas, a las que amo con todo mi corazón, y están felices en su nuevo lugar. 

Esta gramínea es supuestamente un Eragrostis 'Elliotti', hecha de semilla y empezando a florecer en la primavera. 
Cosmos, lindos pero gigantes y ocupando mucho lugar. Veremos si el año que viene quedan, pero más limitados en el espacio. 

Orégano púrpura, vino de Inglaterra para quedarse. 

Verbena bonariensis, linda, nativa, pero invasora. Para analizar. 
Y sigue la lista...! Pronto con más especies y experiencias para compartir. 

domingo, 22 de abril de 2018

Huerta: siembras de otoño paso a paso.


Las semillas deben ser frescas y de buen origen. Hacer un orden previo, ayuda a organizar las siembras. 
Este otoño en Buenos Aires vino muy raro, de eso no tenemos dudas, por momentos parece que estuviéramos en marzo, por las altas temperaturas y la humedad. Pero no, ya es casi final de abril y pronto llegará el frío, por eso es muy importante arrancar con las siembras. En la huerta todavía están los cultivos de verano muy orondos y productivos, algunos como los tomates con algunas enfermedades como consecuencia de la humedad y el calor, pero con un poco de limpieza y algún fungicida orgánico, podemos mantenerlos a flote un tiempo más.
Es así entonces, que deberemos hacer las siembras mayormente en almácigos para luego trasplantar a medida que la huerta se vaya despejando. Vamos a repasar (porque ya lo hemos visto algunas veces) el paso a paso para realizar una siembra en almácigo.  El proceso desde la siembra hasta que cosechamos es largo, con lo cual es importante cuidar cada uno de los pasos para llegar con éxito a la cosecha.
El otoño es ideal para sembrar todas las coles, resisten muy bien el frío y no sufren el ataque de plagas. 

PASO 1: como punto de inicio es fundamental contar con semillas frescas y de buen origen. Ya sea que se trate de semillas de cosecha propia, regaladas o compradas, deben tener la fecha de envasado o de vencimiento a la vista. Una semilla vieja difícilmente germine, y ahí nomás se podrían perder unos 20 a 30 días....

PASO 2: conseguir bandejas con plugs idealmente. Yo uso la número 72 (trae 72 plugs), porque me gusta el tamaño y la cantidad de plantines. Para la siembra en almácigo uso el sustrato MULTIPRO de GROWMIX, está esterilizado, es liviano, poroso y retiene muy bien la humedad. 
Después de acomodarlo bien por toda la superficie, doy unos golpes a la bandeja (levantándola de los costados) para que se asiente bien. 
PASO 3: al ser un sustrato en base a turba, si está muy seco hay que hidratarlo muy bien antes de sembrar, ya que si se hace después de sembrar, las semillas podrían irse flotando con el agua. Regar varias veces y chequear que el agua haya penetrado. 
PASO 4: colocar las semillas. Por lo general pongo dos a tres semillas por plug, pero en el caso de los híbridos que traen pocas semillas en el sobre, pongo solamente una o dos como mucho. Me gusta hacer con el dedo una leve depresión modo de "cunita" para ponerlas. 

PASO 5: colocar una etiqueta o cartelito con la fecha y lo que se sembró. Mañana seguramente nos habremos olvidado qué semilla fue la que pusimos ahí...por eso no debe faltar el cartel. Me gusta poner también el origen o proveedor de las semillas para poder evaluar después si la repito o no. 

PASO 6:  colocar una capa fina de sustrato para cubrir la semilla levemente. El espesor con el cual se debe cubrir está relacionado al tamaño de la semilla, de este modo las semillas más grandes se cubrirán más o enterrarán más y las más pequeñas apenas se cubrirán con el sustrato. 
PASO 7: llevar el almácigo a un lugar semi sombrío y mantenerlo húmedo (no empapado) hasta que empiecen a germinar las semillas. Una vez que germinen llevarlo a un lugar más luminoso (idealmente sol de mañana). 

ALGUNAS SITUACIONES QUE PODRÍAN OCURRIR: 
1. Plantas estiradas por falta de luz. 
Cuando la germinación ocurre, a veces tardamos en mover las plantas a un lugar soleado o más luminoso, puede ser por miedo a que no reaccionen bien, o porque nos olvidamos. Las consecuencias de un almácigo a la sombra o con falta de luz no son buenas. Las plantas se estiran en busca de sol y los tallos se debilitan.
Luego de una semana sin luz, los tallos se estiran y cuando los regamos se tumban. Conviene llevarlos inmediatamente en las horas de la mañana, al sol.
Estos repollos estuvieron unos días sin sol directo y como consecuencia los finos tallos se estiraron en busca de la luz.
2. Siembra demasiado densa. Cuando contamos con mucha semilla es tentador poner varias por plug. También podría ser que la semilla es muy pequeña y sin querer caen demasiadas....
El plug en donde germinaron seis semillas aproximadamente, debe ser raleado. 
Con cuidado y luego de regar bien, se van arrancando los plantines más débiles o finitos, dejando solamente uno por plug. 
Así debe quedar cada plug, con un solo plantín. 

Antes de ralear....
Tarea cumplida, ahora están listos para crecer fuertes. Pronto vendrá el momento de llevarlos a la huerta.